En las últimas horas, el hockey argentino quedó profundamente conmocionado al salir a la luz los escabrosos detalles de una causa judicial originada en 2023. El expediente, formalmente caratulado como abuso sexual y recientemente desarchivado, expone los violentos rituales impuestos a las jóvenes jugadoras durante su transición desde las categorías inferiores hacia el anhelado plantel de categoría mayor.
Según la causa judicial en curso los hechos ocurrieron durante los bautismos de iniciación del equipo femenino, cuando una joven señaló haber sufrido abusos en el marco de este ritual.
La causa se reactivó tras permanecer archivada. De acuerdo al expediente, los episodios habrían tenido lugar exclusivamente en el club mendocino. La denunciante relató en sede judicial que los bautismos incluyeron acciones vejatorias y tratos humillantes hacia las jóvenes incorporadas.
Según consta en la denuncia las referentes del equipo obligaron a las recién incorporadas a formar una fila para ingresar al baño. Allí les exigieron desvestirse, otorgándoles treinta segundos para cubrir sus cuerpos con trozos de papel encontrados sobre la mesada principal.
Las víctimas fueron vendadas utilizando toallas femeninas. El expediente relata cómo las agresoras forzaron a una adolescente con fobia a los peces a oler atún hasta hacerla llorar, y obligaron a otra a ponerse en cuatro patas para morder un hueso de perro. Además, les frotaron ají picante en la lengua, desatando severas reacciones alérgicas. El testimonio suma acciones denigrantes adicionales como la decoloración capilar sin consentimiento, el contacto de una morcilla en las zonas íntimas de las adolescentes y la utilización de un profiláctico relleno de yogur para intimidarlas y humillarlas brutalmente.
La denuncia judicial detalla la participación de varias jugadoras en la ideación y ejecución de estos rituales.
Repercusiones y antecedentes en el deporte
La causa cambió de rumbo después de que, en un primer momento, la denuncia hubiera sido relativizada dentro del ámbito deportivo. Ahora, el expediente cuenta con nuevas pruebas y quedó formalmente reactivado.
Rituales similares fueron denunciados anteriormente en otros deportes, pero que no existían antecedentes de estas prácticas en el hockey femenino, al menos con la gravedad presentada en esta denuncia.
El caso generó una reacción dentro y fuera del club. Algunas madres de jugadoras imputadas se manifestaron en defensa de sus hijas, negando los hechos. No obstante, la denuncia avanza en la justicia y el club quedó bajo la expectativa de futuras medidas.